martes, 1 de mayo de 2018

Protagonista: Holden Caulfield


Extraído de Pixabay
https://pixabay.com/es/photos/tristeza/
Mi nombre es Holden Caulfield, tengo 16 años, bueno antiguamente era estudiante de Pencey, pero debido a múltiples circunstancias he sido expulsado. No es el primer colegio del que me echan, ya he pasado por cuatro colegios, en el que guardé estadía la última vez participaba de un grupo de esgrima, algo que realmente me gustaba, pero lástima que lo eché a perder, honestamente no lo lamento mucho.

Creo que tengo un serio problema con la gente, en Elkton Hills, otro colegio en el que estuve, quería irme porque no aguantaba  lo hipócrita que llegaban a ser en ese lugar, desde el señor Hass, el director, que lo único que hacía era discriminar entre los padres pobres y los ricos, ya que solo hablaba con los que estaban bien vestidos y al resto no le prestaba atención. Considero que la mayoría de las personas que nos rodean son unos farsantes, sé que de repente puedo llegar a ser un poco intolerante con la gente, pero es que me fastidia que sean tan poco inteligentes, como es que no pueden hablar cuerdamente sobre algún tema. Me cuesta asimilar la idea de que nunca podré estar conforme cien por ciento con alguien, sí; solo con una persona, Jane, ella es tan parecida a mí, pero lástima que por ciertas causas hemos tenido que separarnos muchas veces.
Una cosa que se me da muy bien es la mentira, una vez que empiezo no hay quien me pare, puedo llegar a inventar la historia más retorcida que se puedan imaginar, como cuando me encontré a la señora Morrow en el vagón del tren, cambié mi nombre, y hasta le dije que su hijo es una muy buena persona, siendo que es un verdadero matón, que se pasea por los pasillos golpeando a todos con la toalla húmeda.
Tengo que admitir que soy del tipo de gente que se podría clasificar como que “nada le importa”, dado que todo el mundo se dedica a decirme que no pienso en mi futuro, pero ninguno de ellos se da cuenta de que solo soy un ser pacifista, que vive la vida, que a veces tengo ciertos pensamientos raros que no me importaría hacerlos si tuviera la oportunidad, como cuando “lo único que de verdad tenía ganas de hacer era suicidarme. Me hubiera gustado tirarme por la ventana (…)” (Salinger, 2008, pág. 140). Esto me pasa porque últimamente paso muy deprimido y “(…) lo malo de estar deprimido. Que no puede uno ni pensar (…) (Salinger, 2008, pág. 123). Espero que todos estos pensamientos vayan poco a poco desapareciendo.

3 comentarios:

  1. Querido Holden no te dejes perder, piensa en tu futuro y has algo por él. No hagas sufrir más a tus padres, ni a ti mismo, sé que no debe ser bueno pasar por cuatro colegios en tan poco tiempo, eres joven, aun estas a tiempo de interesarte en tu vida.
    Profesor Spencer

    ResponderEliminar
  2. Jovencito, no me gustó la idea de enterarme a través de este medio que considerabas que en nuestro establecimiento solo había hipócritas, creo que fuiste muy farsante durante todo este tiempo. Considera lo que has dicho, tu familia es muy buena como para que tengan un hijo que diga esos comentarios.
    Sr. Hass

    ResponderEliminar
  3. Querido ex compañero de cuarto, espero que no me consideres una persona hipócrita, creo que contigo fui siempre muy sincero, y espero que te hayas llevado un muy buen recuerdo de mí, a pesar de nuestro pequeño incidente.
    Word Stradlerd

    ResponderEliminar

Opinión

Extraido de Edhasa http://www.edhasa.com. Considero que es un muy buen libro, debido a que ha logrado que me sienta identificada en va...